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¿QUIEN fue el CORONEL DIAZ?

Historias de sexo de gente famosa

Cada cual atiende su HOBBY

¿Qué es la EUTONIA?

La FRAGILIDAD del AMOR

Su DESTINO en el HOROSCOPO

   
 
   
¿QUIEN fue el CORONEL DIAZ ?
   

Una de las calles que ha generado mayores intrigas entre los historiadores es la avenida Coronel Díaz, especialmente desde que en el año 1894 una ordenanza municipal modificó el nombre primitivo del camino vecinal conocido simplemente como Coronel. Aludía, en sus orígenes, el propietario de buena parte de los terrenos de esa zona palermitana, un tal Felipe Coronell, a quien le quitaron la última letra de su apellido. En 1895, ya con Emilio V. Bunge como intendente, fueron colocadas las chapas con la nueva nomenclatura, que conserva desde entonces, pero sin especificar a qué militar argentino se honraba. Y la confusión empezó a ser mayúscula porque hay trece coroneles Díaz de actuación notoria en el pasado que ameritaban esa distinción. Y si bien persiste la duda porque el error jamás fue reparado (¿inercia, abandono, desinterés, desgano, desconocimiento de los legisladores?), una obra editada por el Instituto Histórico de la Municipalidad se encargó de disipar las incógnitas con respecto a esta arteria que nace en la calle Soler al 1400 y llega hasta Avenida del Libertador. El nombre completo del homenajeado es Pedro José Díaz, nacido en Mendoza el 19 de marzo de 1801. Estudió en el colegio de la Orden Franciscana de esa ciudad y en 1814 sentó plaza de cadete en el Regimiento 8 de Infantería. Tenía apenas 15 años cuando formó parte del ejército que, al mando del coronel Díaz Vélez, hizo la campaña sobre Santa Fe. Luego formó parte del Ejército de los Andes y participó de las batallas de Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú. Por su conocida bizarría y en mérito a su conducta, fue ascendido a teniente primero cuando contaba con 18 primaveras. En la expedición libertadora al Perú, ya con el grado de capitán, participó en el sitio a las fortalezas del Callao. En 1826 fue nombrado teniente coronel y participó en la guerra con el Brasil. Como casi todos los veteranos guerreros de la independencia, al finalizar esta contienda se vio involucrado en las luchas intestinas que desangraron a los argentinos durante largos años. Díaz, de marcada filiación unitaria, se enroló muchas veces en combates contra las montoneras de los caudillos. Cuando Rosas asumió el poder, emigró a la Banda Oriental y acompañó al general Lavalle cuando éste se puso al frente de la campaña para derrocar al llamado “Restaurador de las leyes”, ahora investido con el rango de coronel. Después de la derrota de Quebracho Herrado, donde se impusieron los federales, Díaz se entregó al adversario y fue tomado prisionero. Fue liberado el 26 de junio de 1848. Ya en libertad desechó cualquier actividad militar, actitud que declinó cuando las tropas de Urquiza avanzaban sobre Buenos Aires y Rosas lo convocó para que defendiera a su gobierno. “Dígale usted al Señor Gobernador que aprecio su distinción y la confianza con que me honra, que aunque unitario, he de cumplir con mi deber cuando llegue el caso, como soldado a las órdenes del gobierno de mi Patria”, le dijo al portador de la misiva. Estuvo en la batalla de Caseros de lado de los federales y combatió hasta el final, en que cayó prisionero, pero tal era su prestigio que pronto fue liberado. Cuentan que antes de aquel enfrentamiento del 3 de febrero de 1852, uno de sus subordinados, el mayor Reyes, le preguntó: “¿Y usted, coronel, ¿qué papel desempeñará en esta emergencia? Son los suyos los que vienen”. Su respuesta fue tajante: “No, es Urquiza, es el Brasil, y yo como soldado estaré en mi puesto al lado del gobierno de mi Patria, sea Rosas o el diablo”. En 1853 participó en la defensa de Buenos Aires contra el sitio impuesto por Urquiza y por corto tiempo ocupó los cargos de ministro de Guerra y Marina. Después eligió retirarse a la vida privada y se instaló en una casa de Morón, en las afueras de la ciudad. Pero una vez más sería convocado para vestir el uniforme, esta vez para ejercer el comando del Ejército de la frontera sur hasta 1857. Tenía 56 años cuando lo sorprendió la muerte, precisamente el 11 de diciembre de ese año.

 
 
Historias de sexo de gente famosa
 

Lugones fue víctima de una pasión arrolladora.

El escritor pronuncia un discurso rodeado de colegas, en 1936, dos años antes de su muerte.


32. LA TRAGEDIA DEL ESCRITOR ENAMORADO
En 1896, Leopoldo Lugones tenía 22 años y se había convertido en el novio oficial de Juanita González, hermana de sus amigos Juan y Nicolás, todos vecinos de la ciudad de Córdoba. En el crepúsculo de una ardiente tarde de verano, le sugirió a su enamorada que ya era tiempo de formalizar la relación prometiéndole que viajaría a Buenos Aires, conseguiría un empleo, regresaría a buscarla, se casarían y luego serían muy felices en la gran ciudad. Y cumplió fielmente con su promesa. El trabajo era como periodista en el diario El Tiempo donde, a comienzos de diciembre de ese año, reclamó una licencia de quince días para pasar por Córdoba y convertirse en un hombre casado. El 13 de diciembre de 1896 dieron su consentimiento en un registro civil (no hubo ceremonia religiosa, tal como lo habían pactado atendiendo a las ideas socialistas de la desposada) y vivieron una breve luna de miel antes de instalarse en una pensión de San Telmo, para luego mudarse a un pequeño departamento en Balcarce y Alsina cuando nació Leopoldito, quien sería el único heredero de la pareja. Pronto Lugones combinó el periodismo con la poesía y comenzó a elevar su prestigio como una pluma destacada en el mundo de las letras. Tan enamorado de Juanita como el primer día, allá por 1912 le dedicó “El libro fiel”, donde le aseguraba que era el marido más leal de todo Buenos Aires, incapaz de traicionarla acaso con el pensamiento. A la probada fidelidad conyugal se sumaba una organización rutinaria de su tiempo, que alternaba con sus colaboraciones para el diario La Nación y su cargo en la Dirección de la Biblioteca del Maestro, situada en la calle Rodríguez Peña, entre Paraguay y Marcelo T. de Alvear, dentro del actual edificio del Ministerio de Educación. Al concluir la labor bibliotecaria, partía hacia la redacción del diario donde entregaba su nota editorial, por lo general referida a temas de política económica, y algunos textos para la edición dominical. Más tarde practicaba esgrima en el Círculo Militar, ubicado frente a la Plaza San Martín, en Retiro. Luego regresaba a su casa, cenaba y leía hasta pasadas las 23:30. La agenda se calcaba día a día, sin mayores matices. Pero un episodio inesperado habría de quebrar el sopor de esta rutina. Corría 1926 cuando el profesor Jorge Guasch Leguizamón le pidió a sus alumnas del Instituto del Profesorado que leyeran “Lunario sentimental”, una obra que Lugones había publicado en 1909. Para esa época el libro no se conseguía con facilidad y así fue que Emilia Santiago Cadelago decidió concurrir a la Biblioteca del Maestro. Suponía, razonablemente, que siendo el autor nada menos que el director de esa institución, habría donado un ejemplar. La bibliotecaria que la atendió empezó a decepcionarla cuando le dijo que eso aún no había ocurrido. Mientras se lo explicaba, el hombre hizo su ingreso y tropezó con la atractiva joven, a quien no siquiera le prestó atención. “¿Busca un autógrafo?”, le preguntó con cierta ironía. Ella, sin inmutarse, le comentó que estaba allí por un asunto menos frívolo. La cuestión es que el escritor la citó para unos días después, exactamente el 23 de junio, oportunidad en que habría de prestarle el ejemplar de “Lunario sentimental”. Malhumorado, poco sociable, apegado a los encorcetados límites de una actividad casi burocrática, un tanto soberbio, el autotitulado “marido más fiel de Buenos Aires”, cargaba con 52 años y cumpliría en diciembre treinta años de matrimonio con Juanita, un período bastante extenso como para suponer que había comenzado a aplacarse el fuego sagrado de la pasión conyugal. Finalmente llegó el 23 de junio de 1926. El poeta sintió un extraño escozor cuando Emilia ingresó al sector de libros para niños (creado por él), lugar previsto para el demorado encuentro. La joven alumna lucía un vestido de color verde y se sentó a esperarlo en la punta de un sillón, quizá intuyendo que el trámite duraría apenas unos segundos, habida cuenta del vértigo con que había sido atendida en la primera reunión. Volvió a equivocarse. Lugones se mostró amable, aunque en lugar de “Lunario sentimental” le obsequió “Las horas doradas”, publicado en 1922. Escribió unas líneas como dedicatoria y se quedó observándola mientras ella abandonaba el recinto. Estaba obnubilado con su presencia, pero contuvo los impulsos y la despidió cortésmente. “Lo que aquella tarde me cambió la vida/ dejándola a la otra para siempre atada/ fue una joven suave de vestido verde/ que con dulce asombro me miró callada”, retrató en un poema incluido en “La hora del destino”. Todo podría haber terminado en esa fría tarde de invierno, pero no. Hábil en el arte de encadenar frases, conciente de que allí estaba implícito su poder de seducción, no vaciló en sorprenderla con cartas, con versos escritos en castellano, inglés y francés, con llamados telefónicos que abrieron paso a encuentros que empezaron a multiplicarse por las tardes, en las horas que antes asignaba a sus clases de esgrima en el Círculo Militar, casualmente cercano al Instituto del Profesorado donde estudiaba la muchacha. Lo literario y platónico trocó precipitadamente en una pasión desenfrenada. Un austero departamentito de Retiro era testigo de la fusión ardiente de los cuerpos marcados por una inconstratable diferencia de edad, pero mágicamente atraídos en esos irrefrenables juegos sexuales en la penumbra de la clandestinidad. La relación ya no tendría retorno. Lugones había dejado de ser un marido fiel, pero mantenía intacto su fervor por las letras. Emilia sería “Aglaura”, tal el apelativo que le dio a su amada en cada poema, mientras que la joven construía su mundo conservando como un tesoro cada carta y gozando en secreto la locura de un amor prohibido. Nunca reveló a nadie que era la amante del famoso escritor.

Ya habían transcurrido seis años de noviazgo cuando Leopoldito percibió que algo estaba sucediendo y, cual sagaz detective, se propuso averiguarlo. Con un precario grabador se las ingenió para registrar las conversaciones telefónicas de los novios. Con varias pruebas en su poder, producto de esas grabaciones, de algunos segumientos y de la profanación de la correspondencia de su padre, se presentó en la casa de los Cadelago, en Villa del Parque. Asombrados por lo que jamás sospecharon, los padres de Emilia quedaron estupefactos. Y mucho más cuando el aguafiestas -que por entonces tenía 35 años, seis más que la amante de su célebre progenitor- culminó la visita con una amenaza: si no lograban que ella terminara con el romance, él se encargaría de que declararan insano al poeta y sería encerrado en un manicomio. Lo peor es que Leopoldito “Polo” Lugones no exageraba. El gobierno del dictador José Félix Uriburu, el militar que derrocó a Yrigoyen en 1930, lo había nombrado jefe de policía y el cargo lo investía del poder suficiente como para cumplir con esa amenaza e, incluso, ir un poco más lejos. Digamos, como dato aleatorio, que este hombre será recordado, tristemente recordado para ser precisos, por haber instalado la picana eléctrica como método de tortura por aquellos días aciagos. El “invento” hizo escuela y, según parece, aún perdura.

Los padres de Emilita cortaron por la sano y lograron persuadirla de que lo mejor era hacerle caso a “Polo” para evitar males mayores. Sacrificó todo y dio por concluido el idilio, aunque conservaría todos los recuerdos de su amante, incluido un gato de peluche que le había regalado en un aniversario. Lugones, en cambio, no estaba dispuesto a darse por vencido. A través de amigos enviaba esquelas, cartas y poesías. En varias de ellas protestaba por la separación. Algunas estaban impregnadas con perfumes; otras con sangre; y muchas más con semen. Estaba desesperado y volcaba la furia de su desdicha en papeles que clamaban por otro destino. “Ya entre nosotros no hay poder que pueda borrar el encanto que supimos crear queriéndonos. Ahora voy, mi pichoncito de rosa, donde tú sabes, a besar lo que me dejaste con tu más íntimo perfume. Con tu perfume de azucena que yo encontré. No quiero nada, nada más que hablarte de amor como en nuestras tardecitas”.

Decidieron cruzarse llamados telefónicos con el único fin de sentirse respirar. Ninguno de los dos hablaba. Bautizaron el sistema como “mudo llamamiento”, frase que tomaron de “Las mil noches y una noche”, tal el título correcto del libro de cabecera del amante despechado. “Tengo sed de oírte gemir como una garcita herida”, escribía. O le dedicaba un poema que, a la sazón, sería premonitorio: “Mi amor en tus ojos, el cielo./ Mi amor en tus manos, la suerte./ Mi amor en tu boca, el anhelo./ Mi amor en tu alma, el consuelo./ Mi amor sin el tuyo, la muerte.”

El viernes 18 de febrero de 1938, luego de seis años intentando infructuosamente recuperarla, el escritor partió de su casa -donde siempre siguió viviendo con Juanita González- hacia su despacho en la Biblioteca del Maestro, que dirigía desde 1915. A las dos y media de la tarde salió del edificio y caminó hasta Retiro, donde tomó un tren hasta el Tigre. Mientras tanto, Emilia Santiago Cadelago descansaba en Montevideo, la ciudad que eligieron sus padres para alejarla definitivamente de su pertinaz enamorado. Trepó a una lancha colectivo llamada El Egeo, que lo llevó por el río Luján. Estaba solo, sin equipaje, con un sombrero de paja que atenuaba la fuerza de un sol abrasador. Alquiló el cuarto número 19 en la hostería “El Tropezón”, caminó sin prisa por el jardín, pidió al encargado que le llevaran una botella de whisky a su habitación y que no lo molestaran hasta la hora de la cena. Cuando llegó el pedido a su cuarto rechazó el hielo que le ofrecieron y puso en marcha la última fase de su plan: a las cinco de la mañana del sábado 19 de febrero, según lo determinó la autopsia, Lugones rompió una ampolla conteniendo cristales de cianuro de potasio. Se llenó la boca con esas astillas y las empujó con un trago de whisky. Estaba vestido y se recostó en la cama. Había dejado dos cartas -una a su esposa y otra a su hijo- cuyo contenido nunca fue revelado.

La habitación que ocupó en aquella tarde de verano se mantiene tal como la dejó cuando tomó la decisión de quitarse la vida. La clásica construcción inglesa veraniega con techos de tejas rojas a dos aguas, el salón comedor con su gran vidriera que da al parque, el viejo piano vertical, la máquina registradora National... En uno de los pasillos laterales, que desemboca en un espejo y un lavatorio, está la pieza número nueve con una placa que recuerda la tragedia: “En esta habitación se suicidó el 18 de febrero de 1938 el poeta Leopoldo Lugones”.

Ensayistas de varias generaciones hablarían, durante décadas, de la crisis y del misterio de este cordobés -había nacido en Villa de María del Río Seco el 13 de junio de 1874, fecha que, en su homenaje, fue declarada como Día del Escritor-, uno de los grandes poetas argentinos del siglo XX, ese carácter terrible y severo que cayó en profundas contradicciones: de anarquista a socialista, y de ahí a un nacionalismo furibundo que desembocó en el fascismo, apoyando abiertamente el golpe que derrocó a Hipólito Yrigoyen, aunque luego se desilusionó del general José Félix Uriburu, cara visible de esa revolución que quebró por primera vez el orden constitucional en la Argentina. En el plano espiritual mantuvo los mismos matices cambiantes: del ateísmo viró al paganismo y luego abrazó una conmovedora fe católica. Como se suele decir, nadie sintió afecto por Lugones, pero sí un profundo respeto y, casi siempre, temor. Fue un enorme prosista, épico y grandilocuente. Produjo para todos los gustos: desde el cuento fantástico hasta la poesía amorosa, sin olvidar las páginas en donde dejó testimonio de su amor al país. Teresa Giúdici, hija del fundador de la posada, evocó aquella jornada trágica: “El vino esa tarde lluviosa y Luis, mi padre, lo alojó aquí. Pidió un vaso de whisky y una jarra con agua con agua y ordenó que lo dejaran dormir hasta la hora de la cena. A las ocho y media le golpearon la puerta para avisarle, pero no respondió. Como no fue al comedor, cerca de la medianoche forzaron la puerta. Lo encontraron muerto, cruzado en la cama con la cabeza rozando el piso, junto a un frasquito del cianuro del que se había derramado un poco. Junto a su cuerpo había una carta”.

En esa nota -cuya fotocopia está enmarcada junto a la cama- hay señales de un crudo rencor: “Pido que me sepulten en tierra, sin cajón y sin ningún signo ni nombre que me recuerde”. También prohibía que se impusiera su nombre a ninguna institución y concluye asegurando: “El único responsable soy yo de todos mis actos”.

Incólume en sus ideas socialistas, Juanita, viuda de Lugones, recibió las condolencias de rigor vestida de colorado, para indicar su absoluto desprecio por las convenciones burguesas. Emilia Santiago Cadelago, la amante, murió en 1981. En su ataúd descansa, junto a ella, el gato de peluche que le regalara el hombre que amó. Nunca se casó y en su refugio de soltera mantuvo siempre a la vista de todos, con inocultable orgullo, la foto de Lugones. Ella sí, por fuerza propia, podría considerarse la mujer más fiel de Buenos Aires.

 
 
Cada cial atiende su HOBBY
 

La característica básica es que resulta absolutamente improductivo: lleva tiempo y exige dedicación, pero no sirve nada más que para el placer, que se convierte en su necesidad de primer orden, aunque a menudo se olvide. El hobby, término de origen anglosajón que podríamos trocarlo el castellano “juego” o, mejor, “pasatiempo”, nos reafirma la capacidad lúdica que a veces dejamos olvidada. Para muchos es la posibilidad de desarrollar nuevas habilidades o de encontrarle sentido creativo al ocio. Numerosos integrantes de la farándula han encontrado una manera simple y eficaz para disfrutar de ese tiempo libre. Veamos qué hacen.

• BOTELLAS PINTADAS. En los últimos tiempos, tal vez por el olvido de los productores o por su propia decisión de seleccionar las ofertas de trabajo, Juan Carlos Calabró tuvo que ingeniárselas para matizar esos largos paréntesis profesionales. “Un día fui a un restorán y vi unas botellas pintadas, muy bonitas por cierto. Como me gustaron, le pregunté a la gente del lugar cómo se hacían. Me lo explicaron y así empecé”. Desde entonces, una habitación de su departamento palermitano funciona como taller de artesano y galería de arte, colmada de botellas, mates y encendedores puntillosamente pintados de colores vivos, con pequeñas pinceladas que denotan una considerable dedicación.

• TRES EN UNO. El músico Rodolfo Mederos, uno de los máximos exponentes de nuestra música ciudadana, alterna su labor en conciertos, giras, ensayos, grabaciones y alumnos de bandoneón, con largas horas en el laboratorio de química que instaló en el ático de su casa. Dice que es una afición que le viene desde sus tiempos de estudiante de biología en Córdoba. Pero ahí no termina la cosa: cuenta con una formidable colección de cámaras y proyectores de cine a los que suele añadirle piezas que arma en su propio taller. Amante del cine, además de filmar fabrica los instrumentos necesarios para hacerlo, como un carro con rieles para realizar tomas con movimiento de cámaras (travellings). Y también es el creador de un monumental tren eléctrico que circula a través de puentes, estaciones, cambios de vías y terraplenes, todo de su propia factoría, utilizando materiales reciclados, que vana desde caños de desagüe transformados en túneles hasta palitos de helados que devinieron en barreras de paso a nivel.

• OLLAS Y PINCELES. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes, donde obtuvo el título de profesora, aunque luego la intensa actividad como actriz, adormeció su labor docente. “Siempre tuve una vocación muy fuerte por la pintura y la escultura. Hice murales y los sigo haciendo”, relata Lidia Catalano, quien no declina la idea de reunir buena parte de su obra creativa y armar una exposición, incluso pensando en vender sus cuadros. También siente una enorme atracción por la cocina y su televisor suele recorrer las señales por donde desfilan los maestros del arte culinario. “Copio las recetas y luego las adapto en un tono más light, porque tengo que cuidar la silueta”, remata con humor.

• A TODO COLOR. La pintura también desvela a Carlos Belloso, quien suele sorprender a quienes ignoran este hobby diciéndoles que ha ganado un tercer premio en pintura nacional. “Tengo dos estilos: impresionista e hiperrealista”, cuenta mientras admite con cierta timidez que todavía no pensó en generar una exposición con sus producción artística, que parece ser muy laboriosa. “Claro que siempre hay dos o tres buenos y más de veinte que uno tiraría al tacho”, confirma adhiriendo al espíritu de los grandes maestros. Uno de ellos, precisamente Hermenegildo “Menchi” Sábat fue quien lo acompañó con paciencia de docente cuando reveló su inquietud por los retratos.

• PINTANDO POR UN SUEÑO. Aunque anunció claramente que se trata sólo de “un hobby terapéutico” que le permite “desconectarse del mundo”, la pasión de Silvina Luna por la pintura va en aumento. Todo comenzó ocho meses atrás, cuando una amiga artista le regaló un cuadro. El obsequio obró como un disparador y, desde entonces, la ex Gran Hermano comenzó a animarse a la pintura con acrílico y, con el afán de adquirir conocimientos, ha realizado cursos de perfeccionamiento. “Me encantan los paisajes. Les saco fotos y después los copio”, dijo Silvina, quien por ahora regala generosamente todas sus obras.

• UN AUTENTICO BUSCADOR. Cuando se atenúan los múltiples compromisos que debe asumir con su banda, Gustavo “Cucho” Parisi, líder de Los Auténticos Decadentes, se enfrasca en sus hobbies preferidos: comprar baratijas, cómics y antigüedades. En los últimos tiempos se había obsesionado con los juguetes que atraparon a grandes y chicos como el Atari y el Simon -aquél que pusiera de moda Tato Bores-, en las décadas de 1970 y 1980. “Tengo una colección más que aceptable que se fue nutriendo de algunos ‘incunables' que fui comprando durante los viajes”, resume.

• EL BAILE DEL DOCTOR. Muchos años atrás, deslumbrado con las películas de Fred Astaire, fantaseó con bailar como el protagonista de “Sombrero de copa” y “Ritmo loco”. El doctor Alberto Cormillot, de fuerte presencia mediática desde hace ya largo tiempo, decidió hace un año saldar asignaturas pendientes personales y comenzó con las clases de zapateo americano que dicta Alberto Agüero en su clínica de Núñez. “Cormi”, como lo llaman en ese ámbito, juega tres veces por semana a ser bailarín de tap y hasta se arriegó a mostrar su estilo en público durante la celebración del Día Internacional del Tap, que tuvo lugar en el Centro Cultural Borges a fines de mayo pasado.

• UN MAGNATE COMO IDOLO. La periodista Marisa Brel, hoy panelista de “Los profesionales de siempre”, cultiva una creciente devoción por el multimillonario empresario Donald Trump, quien opera en rubros tan disímiles como el sector inmobiliario, los deportes, el entretenimiento y el juego, pues es titular de varios hoteles y casinos. Marisa, esposa del director teatral Carlos Evaristo, admite su fanatismo por este hombre, considerado también un incansable filántropo, y colecciona todo lo que llega a sus manos: fotos, libros, tazas, remeras, pins, chocolates... Todo comenzó cuando vio “El aprendiz” y desde entonces pregona la “trumpmanía” a los cuatro vientos. Cada vez que viaja a Nueva York visita las torres Trump con la secreta intención de cruzarlo en el camino, conocerlo personalmente y pedirle una entrevista.

• CON BUENA MADERA. La restauración de muebles antiguos también ocupa las horas del músico y actor Manuel Wirtz. “Suelo ir a los remates y comprar muebles destartalados para ponerlos a punto”, admite. En el paciente trabajo con la madera recibe la solícita ayuda de sus hijos Juan y Bianca, aunque los chicos más de una vez lo han sacado de las casillas porque pegaron algún martillazo de más y no precisamente en el lugar indicado.

• ARTESANIAS HOGAREÑAS. En una onda similar se encuentra Carla Peterson, actual protagonista de la comedia “La Lola” que se ve por la pantalla de América. Claro que ella alterna entre las compras y el reciclado. Entre los últimos objetos que ya forman parte de su variopinto mobiliario figura una lámpara que hizo a partir de un plafón viejo medio art decó. “Me gusta comprar algún mueble destartalado y arreglarlo”, explica mientras añade que el hastío del tiempo libre lo atempera, además, con clases de canto y sesiones de psicoanálisis.

• CERAMICAS CHIMENTERAS. Dice que todo comenzó hace cuatro años, cuando le regalaron dos azulejos de principios del siglo XX que estaban en la casa de su abuela. “Me encantaron, empecé a interiorizarme en el tema y, deslumbrado, empecé la colección”, resume Daniel Gómez Rinaldi, otro especialista en comidillas del ambiente artístico que forma parte del staff de “Intrusos en el espectáculo”. El chimentero disfruta de su tiempo libre recorriendo ferias y mercados buscando piezas que acrecienten su ya frondosa colección que orilla unas trescientas piezas, varias de ellas de procedencia europea. Es tanto su fervor que promete sacarle fotografías para darle forma a un libro en el que dará cuenta de esta curiosa pasión.

• SECRETOS DE COCINA. Parece que empezó coleccionando las recetas de Blanca Cotta, Narda Lepes y Martiniano Molina, que recortaba y guardaba celosamente. Con el paso de los meses le empezó a picar el bichito de la cocina, dio un paso hacia adelante y empezó a ponerlas en práctica. Como los resultados fueron excelentes y llovieron los elogios de los comensales, Andrea Pietra comenzó a reunir una abundante bibliografía que la convirtió en una experta en cuestiones gastronómicas. Pizzas, calabazas rellenas y soufflé de verduras al horno son los exquisiteces que forman parte del podio culinario de la actriz.

• DESDE EL JARDIN. Autodidacta, se ataja diciendo que lo suyo es pura intuición, que no hay ninguna estudio ni especialización en el tema. El actor rionegrino Segundo Cernadas es otro de los que ha depositado su energía ociosa en el jardín. Tiene enredaderas, jazmines, sauces y otras variedades que exacerban su entusiasmo por la ecología. Habitante de Benavídez, en el norte del Gran Buenos Aires, el hobby recibió la inmediata adhesión de su esposa, la actriz Gianella Neyra. Amantes de la vida bucólica, la pareja compró un campo en Salta, que por ahora dejaron en manos de unos amigos que lo asignaron a la plantación de soja. La inversión, según parece, marcha viento en popa.

• CON ANZUELOS Y LOMBRICES. “Hago pesca de fondo: saco bagres, patíes y carpas. Y a veces alquilo una lanchita y voy por los pejerreyes. Es mi cable a tierra”. La confesión proviene de Celina Rucci, ex Miss Playboy TV Argentina, hoy integrante del grupete que compite en “Bailando por un sueño”. El punto escogido para desplegar este terapéutico ejercicio suele ser la localidad bonaerense de Zárate, hacia donde parte junto a su marido Claudio y su hijo Uciel, fieles compañeros este encuentro con la naturaleza. “Desde chica amo pescar. Además, si el pique es bueno, en la semana armo una parrillada de pescados e invito a comer a mis amigos”, redondea Celina.

• BLANCAS, CORCHEAS Y VERDES. El piano está instalado en la vida de Luisina Brando desde que era una niña, casi en forma paralela con sus primeros palotes en la escuela primaria. “Empecé a aprender a los 6 años, pero cuando verdaderamente tomé la vocación en serio fue a los 13. Me fue muy bien, pero al poco tiempo empecé a trabajar con Pepe Biondi y concentré toda mi energía en la actuación”, relata la actriz que, de adolescente, acompañó al inolvidable bufo, uno de los grandes protagonistas del rating en la década de 1960. Pero el piano sigue ocupando espacios en su vida, con un repertorio ecléctico que incluye a Mozart, Beethoven, pero también a los grandes del tango. Pero no es su único hobby. La jardinería matiza sus horas de sosiego y ella disfruta tanto de la fumigación como de arreglar los canteros. Como reside desde hace ocho años en una casaquinta situada en el norte del Gran Buenos Aires, la elección no fue muy difícil. Allí hay de todo: limoneros, margaritas, rosas, pinos y azaleas. “Me encanta ir a los viveros y hacer preguntas de todos tipo, desde las diferentes alturas de las plantas hasta en qué orientación conviene ponerlas con respecto al sol o qué tipo de mantenimiento requieren”, apunta la actriz mientras aclara que esta actividad es abdolutamente lúdica y que por ahora no está en sus planes desplazar al jardinero.

• POR LA RUTA DE LOS OLIVARES. Chileno de nacimiento, pero con profundas raíces en nuestro país, Patricio Contreras combina dos técnicas de relajación que, aunque disímiles entre sí, lo ayudan a sobreponerse del estrés y aliviar las tensiones de la vida cotidiana. Una es caminar. “Una, dos o tres horas como mínimo, según el día de la semana. Incluso suelo armarme un ‘tour de trámites' para ocupar ese tiempo”, explica diciendo que le ha resultado muy eficaz para vencer el tedio, la depresión o los nervios. La otra es más curiosa: comer aceitunas. Reconoce su condición de aceitunómano, como el siempre querido Clemente de Caloi, sin fijarse en los relieves cromáticos del fruto que da el olivo. “Pueden ser verdes o negras, porque en casa hay fracasos de las dos. Me sirven para calmar la ansiedad”, explica el actor que el año pasado debutó como director en “El manjar”.

• FANATICO DE SI MISMO. Todos conocen su apasionada devoción por Los Beatles. Ningún mortal puede ignorar que sus simpatías futbolísticas pasan por la camiseta de la banda roja. Podríamos añadir que el asado y el truco pueden ocuparle buena parte de su tiempo libre. Y que ama la música y la radio. Pero el verdadero pasatiempo de Juan Alberto Badía consiste en coleccionar todas las notas y entrevistas que le hicieron en su ya extensa carrera que supera largamente las tres décadas. Todo está rigurosa y prolijamente archivado en un estudio de su casa.

* AL PAN, PAN. La adicción es muy sana: pan casero. Dice que todo empezó cuando le regalaron una máquina alemana llamada Breadmaster y que desde ese momento hubo un giro existencial en su vida. “Primero ponés todos los líquidos, después la harina y la levadura, apretás un botón, lo programás, y en tres horas y media tenés listo el pan”, resume Ronnie Arias con sobrados conocimientos en el oficio. El hábito lo transporta a la madrugada: “Lo podés programar a las cinco de la mañana, así cuando te levantás, a las ocho y media, tenés el pan recién elaborado”. Dúctil en la materia, se regodea con el fruto de su propia iniciativa, pues ha sumado variedades: con semillas de girasol, chorizo colorado, aceitunas, frutas abrillantadas... La máquina en cuestión fue un regalo de la actriz Mónica Galán, quien parece que la heredó de su ex pareja con la que se distanció en los peores términos. Pero como nada es gratuito en la vida, dice que está condenado a proveerla de pan casero durante largo tiempo.

• LOCA POR LOS ASTROS. Sex symbol de estos tiempos, de novia con Naim “El Turco” Sibara, la bellísima recorre los recovecos del zodíaco con sorprendente fruición y conocimientos que se originan desde que era una niña. “Mi mamá siempre tuvo amigas astrólogas. Desde chiquitita me junto con ellas y me siguen enseñando. También asistí a charlas sobre el tema y bajo mucha información de las páginas de internet”, fundamenta. Y aunque admite que ya hizo varias cartas natales para sus amigos, por ahora no está en sus planes obtener alguna remuneración por su tarea. Estas dotes, sin embargo, no las emplea para decidir sobre sus trabajos. “Soy re-autónoma, porque tengo mucha intuición. Además soy caprichosa y no seguiría el dictamen de los astros”, confiesa esta pequeña bomba sensual de 19 años que ahora vemos en “Casi ángeles”, la nueva telecomedia infanto-juvenil de Cris Morena.
 
 
¿Qué es la EUTONIA?
 

El término eutonía proviene del griego. Eu: armonioso, bueno; tonus: tensión. Etimológicamente la palabra es “el tono armonioso”. Se trata de lograr el equilibrio de las tensiones que coexisten en el cuerpo de acuerdo con las necesidades de cada momento.

La eutonía permite tomar conciencia de nuestras respuestas corporales ante las exigencias de la vida cotidiana. Es un proceso gradual y acumulativo que introduce los cambios necesarios para evitar un gasto de energía excesivo y no responder a las presiones de las vidas con alteraciones posturales y del tono muscular.

No sólo es un paliativo, aunque esto ya es muy importante en los casos agudos, sino que de otro modo podrían terminar en una cirugía (por ejemplo: algunas hernias de disco). No es necesario llegar a situaciones límites. Todos los que deseen mejorar la relación con su cuerpo pueden encontrar cambios importantes con la práctica de este método al trabajar específicamente sobre los huesos y articulaciones. Esta disciplina está especialmente indicada para quienes tienen problemas del sistema musculoesquelético, contracturas constantes, artrosis, lumbalgias, artritis, discopatías y cervicalgias.

Esta práctica provoca cambios, respuestas fisiológicas y emocionales (mejora el sueño, la postura y elimina cefaleas). Se estimula la investigación sin imponer modelo permitiendo que cada persona encuentre su propio ritmo. Deja que el sujeto tome conciencia de lo que hace con su cuerpo para que él mismo se dé cuenta poco a poco qué es lo que ocurre. Y de ese modo adaptarse a los actos cotidianos con placer. La eutonía permite desarrollar el potencial interno que cada uno trae consigo. Y también está recomendada para las mujeres embarazadas.

INDIVIDUALES Y GRUPALES
El eutonista acciona sobre el cuerpo del alumno a través del toque eutónico, que incluye las técnicas de contacto conciente para el tratamiento, con el objetivo de traer a la conciencia el funcionamiento del cuerpo, patrones habituales de movimiento, modo de distribuir las tensiones neuromusculares, alineamiento y/o desviación de los ejes óseos, el estado de los diferentes tejidos y de las funciones neurovegetativas, las reacciones de ellas y las repercusiones psicodinámicas de los diferentes estados neuromusculares y neurovegetativos.

El eutonista acompaña al alumno en el proceso de reconocimiento y exploración personal, sin interferir ni influenciar. No muestra con su cuerpo los trabajos a realizar, sino que lo transmite verbalmente. No realiza correcciones individuales directas. Este método fue creado y desarrollado por Gerda Alexander en Dinamarca. La creadora fu bailarina y profesora en la Escuela Rítmica de Dalcroze, en ese país europeo. En los años '30 contrajo fiebre reumática y al realizar un movimiento espontáneo descubrió un remedio muy simple que le permitió aliviar los fuertes dolores que padecía. Continuó su investigación hasta fundar la Escuela de Eutonía en Copenhague.

 

 
La FRAGILIDAD del AMOR
 

Hasta hace unos años, los que se enamoraban ansiaban comprometerse, lo que suponía un intercambio de anillos, tal vez un festejo familiar íntimo, y la oficialización de un sentimiento, que apostaban como perdurable. Una consistencia de madera noble cohesionaba el vínculo amoroso, que aumentaba en fortaleza y volumen con el paso del tiempo.

El sociólogo polaco Zygmunt Barman acuñó el término amor líquido, en su libro homónimo, para definir, en el mundo globalizado, las actuales relaciones humanas, y no sólo de pareja. La característica definitoria de los líquidos, aparte de su vulnerabilidad, es la imposibilidad de mantener su forma; además se evaporan, se derraman, se mezclan. Una sociedad individualista, con predominancia del factor económico, del cual dependen casi todas las decisiones, olvidó las uniones sostenidas por la lealtad, la fidelidad y el esfuerzo a largo plazo. Prevalece el miedo a establecer uniones permanentes para priorizar meras conexiones, susceptibles de disolverse ante la aparición de mejores oportunidades. También los lazos de solidaridad parecen depender de los beneficios que generan, y el amor al prójimo, uno de los pedestales, tanto de la vida civilizada como de la moral, se distorsionó, por temor a lo extraño o diferente. Los riesgos y angustias de vivir juntos, ya no parten de un choque de temperamentos o de la disparidad de opiniones: más bien se deducen de los costos y ventajas de la convivencia. Los lazos entre las personas, ambivalentes en su tácito requerimiento de nexo y fugacidad, provocan recelo y ansiedad.

Si todos los que nos rodea se vuelve volátil, precario, incierto y susceptible de infinitos cambios, la inseguridad interior es desoladora. Para superar este sin sentido existencial, no hay otra salida que la de responsabilizarse, a sabiendas, del bienestar del otro. La alternativa, para espantar la soledad, surge del intento de comprender al semejante, aceptarlo con sus peculiaridades y extenderle un contrato a largo plazo, basado en el respeto mutuo. Jugarse al amor intenso y para siempre, negociando un modus vivendi a través del diálogo, la paciencia y la buena fe, como hicieron nuestros ancestros, cuando atravesaron un océano, para sobrevivir, ellos también, al hambre, a la guerra y a la marginación.

 

Su DESTINO en el HOROSCOPO
 

*ARIES: Se avecinan muchos cambios en el terreno laboral. Si ganan en seguridad obtendrán valiosos reconocimientos en el corto plazo. Su punto más sensible será la familia y todo lo atinente al hogar. No dejen de lado las obligaciones o compromisos que se han generado porque corren el riesgo de defraudar a mucha gente.

*Tauro: Brillarán por su seducción y el buen trato que ejercerán sobre los demás. Toda su energía estará encaminada hacia su entorno. Etapa propicia para iniciar algún estudio, curso o taller de perfeccionamiento. Con respecto a su parte afectiva, no duden en tomar las riendas de sus pasiones. Capacidad para ordenar algunos asuntos dispersos.

*Géminis: Están muy receptivos y bastante temerosos de tomar decisiones. Sigan potenciando esos proyectos porque finalmente se concretarán. En el amor vienen momentos de pasión y mucho romanticismo. Económicamente se los ve muy afianzados y conservando su estabilidad.

*Cáncer: Sigan el dictado de su intuición. Es hora de cosechar todo lo que habían sembrado. Socialmente afloran reconocimientos y congratulaciones. En el plano laboral se consolida el interés por sobresalir y eso les confiere mucha fuerza. En cuanto a la salud es recomendable que corten con la inercia y empiecen a hacer algún deporte o caminatas al aire libre.

*Leo: Están saliendo de una etapa de mucho rigor y exigencias en el ámbito personal. Traten de incluir más diversión o distensión en sus vidas. Dejen atrás las relaciones o situaciones que ya no les sirven. En lo laboral no busquen el grado supremo de perfeccionamiento. Una amistad de mucho tiempo puede sorprenderlos con una declaración de amor.

*Virgo: En muchas ocasiones no prestan demasiada atención a su aspecto externo y así es como se pierden algunas oportunidades en el amor. Una marcada tendencia conciliadora los ayudará a pulverizar los problemas que conspiren contra la felicidad de la pareja. Una fuerte iniciativa será el impulso que necesitan para comenzar una etapa de trabajo duro pero muy fructífero.

*Libra: Muchos interrogantes en la familia. Venus les dará una comprensión única. Percibirán lo subyacente, es decir, todo aquello que se oculta detrás de las palabras y las actitudes. En el amor van a comprender los sentimientos de su pareja. Gozarán estando acompañados y buscarán concretar un vínculo perdurable. Situaciones confusas en el empleo.

*Escorpio: Los amigos serán determinantes para armar proyectos a corto plazo. No dejen que las fantasías distorsionen el camino de la realidad. Pueden encarar sus negocios con una mirada más profunda y completa. Contarán con una inusitada moderación y mayor racionalidad para dirimir cuestiones pendientes con sus compañeros de trabajo.

*Sagitario: Querrán vivir a lo grande y gozar alegre y plenamente de cada momento. El intento de poner orden en su vida y llevar las cosas a un plano mental podría significar cierta postergación a nivel emotivo. La fuerte incidencia de sus afectos los llevará a pactar compromisos un poco artificiales. Comienzan un nuevo ciclo en materia afectiva.

*Capricornio: Con muchos objetivos y proyectos. Su mentalidad estará abierta para adquirir mayores conocimientos, por lo que tendrán la oportunidad de profundizar sus estudios. Su filosofía de vida estará basada en el trabajo metódico y el sacrificio. Orden y serenidad para resolver problemas de índole judicial.

*Acuario: Será un momento de regeneración en la pareja. Marcada tendencia a la abnegación personal. Es posible que aparezcan ganancias en actividades relacionadas con el arte y la música en general. La intuición les será de gran ayuda. No impidan que su enorme potencial creativo se oscurezca con actitudes hostiles.

*Piscis: Su vida afectiva estará subordinada al intelecto. Estarán dispuestos a luchar por sus intereses y así renacerá la ocasión de sacar a la luz una de los aptitudes más notables de este signo que es el servicio y la ayuda a personas desvalidas. Grietas en el vínculo con personas de su entorno porque invaden su privacidad.

Guadalupe Vallejos
Prof. en Ciencias de la Educación,
Psicología y Filosofía
Astróloga y Tarotista
Consultas: 4864-5651

 
     
 
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